Sé que para muchas familias primerizas, no saber exactamente qué va a pasar durante la sesión puede generar algo de incertidumbre. Por eso, quiero contarte, con toda la calma del mundo, cómo transcurre una mañana típica en la calidez de tu hogar.
El recibimiento y el cuidado de vuestro espacio
La magia empieza en el mismo instante en que abrís la puerta. Me encanta ese momento: estáis bañaditos, peinados, con el bebé en brazos y felices por el recuerdo que vais a crear, aunque quizás con un poquito de nervios por no saber muy bien qué hacer. No os preocupéis por nada.
Para vuestra total tranquilidad, lo primero que hago al entrar es cuidar de vuestro rincón seguro: me coloco mis calcetines de yoga para no pisar con zapatos sucios, desinfecto todo con gel y me pongo mi mascarilla. Vuestro bebé está en las manos más seguras. Después, buscamos juntos esa ventana con la luz más bonita y coloco una cortina muy fina y transparente para que la luz natural bañe el espacio de forma suave y mágica.
El ritmo y los detalles de tu bebé
Aquí las prisas no existen. Vestiremos al bebé con bodys blancos puros de su talla y utilizaremos wraps (unas telas delicadas para envolverlo arrulladito, que quedan preciosas). Si es una niña, añadiremos alguna diadema finita muy dulce, y si es niño, un gorrito minimalista.
Empezaremos a fotografiar respetando sus tiempos. Si se duerme profundamente, retrataremos la delicadeza de sus manos y sus gestos enrolladito; también buscaremos capturar algunas fotos en su cunita, para que recordéis siempre lo chiquitito y precioso que se veía en su propio cuarto.
Pausas para alimentar o calmar
Es completamente normal que la sesión se detenga una o varias veces. Si el bebé tiene hambre, necesita un cambio de pañal o simplemente el calor de vuestros brazos para calmarse, paramos el tiempo que haga falta. Estas pausas son parte natural del proceso. No hay reloj que nos corra.
Vuestra historia juntos (los papás sois los protagonistas)
Para mí, la conexión de la familia es lo más importante; por eso, vosotros saldréis en la mayoría de las fotografías. Capturaremos imágenes de los tres juntos, y también momentos individuales llenos de ternura: mamá a solas con el bebé y papá sosteniendo su pequeña vida. Esos primeros días de felicidad compartida en vuestro hogar de Zaragoza son los que merecen ser guardados para siempre.
El cierre
Por lo general, compartiremos una mañana de entre 2 y 4 horas en vuestra casa. Llevo mi cámara lista, mis materiales limpios y todo mi amor y dedicación para que esta sesión sea la experiencia más linda que hayáis vivido en vuestros primeros días como familia.
Unos días después, vuestra galería digital editada estará lista para descargar, compartir y, sobre todo, para que podáis sostener este momento eterno en vuestras manos.
